"¿Traducción? Eso es pasar algo de una lengua a otra, ¿no?"
"Pero, ¿en serio cobras por hacer traducciones? Eso lo puede hacer cualquiera"
"¿Eso se estudia en las Escuelas de Idiomas?"
"¿Intérprete? ¡Ah, qué bien! ¡Eres actor, doblas películas!"
Estas son algunas de las lindezas que suele
decir la gente cuando te preguntan qué has estudiado. Cuya respuesta debo
pensar durante varios minutos antes de responder. Esta profesión es una gran
desconocida para la gente y provoca todo tipo de reacciones con sus
consiguientes preguntas que, en algunos casos, llegan a ser algo embarazosas.
No está igual de bien considerada que otras
carreras. No causa el mismo efecto decir soy traductora que soy arquitecta.
Aunque estos tengan una tasa de paro igual o superior a nosotras. Da igual, ese
oficio impone más. Basado en hechos reales. Lo he vivido en mis propias carnes.
Esta falta de información en lo relativo a
esta carrera se debe también a que posee menos tradición universitaria que la que tiene en otros países.
Además en España no está nada regulada ni existen escuelas de traductores ni
colegio de traductores. Sí que existen asociaciones para traductores e intérpretes como Asetrad (http://www.asetrad.org/), APETI (http://www.apeti.org.es/), AIPTI (http://www.aipti.org/home.php), etc.
Lo cierto es que cuando empiezas en esta
carrera no sabes muy bien lo que te vas a encontrar. Digamos que tiene asignaturas variadas. Estudias tu lengua materna (lengua A), y tres
más (lengua B, C y D), así como aspectos
culturales, técnicos, financieros, tipos de traducción, informática, documentación,
interpretaciones, etc.
A pesar de tocar muchos temas, hay aspectos
muy importantes que no se dan en la carrera. Algunos ejemplos son: cómo
realizar presupuestos, tipos de asociaciones en las que participar, cómo buscar
trabajo, realizar facturas, más prácticas en empresas entre otras cosas. Quizá esto sea uno de
los puntos en los que la mayoría de carreras falla. Saber introducir al alumno en el oficio que desempeñará una vez deje atrás el
campus.
Sea como fuere no me arrepiento de haber
estudiado traducción, creo que es una carrera variada y a mí me ha servido para
tener mucha más cultura y tener una mente más abierta. Mi experiencia fue
buena, tiene sus altibajos como carrera, pero si volviera atrás la elegiría
otra vez. En general, la experiencia universitaria cambia a las
personas y ayuda a madurar.
Sin embargo, creo que era mucho más completa
como carrera, y eso que se dejaba cosas en el tintero, antes de ser un grado.
Con este cambio se han eliminado horas y asignaturas que eran de gran
importancia. El grado, según el plan que encontramos resumido en la página de
la universidad de Alicante, cuenta con 780 créditos mientras que la antigua
licenciatura tenía 870’5 (http://cvnet.cpd.ua.es/webcvnet/planestudio/planestudiond.aspx?plan=C010#). Lo cual supone una notable
diferencia.
¿Qué opináis vosotros de los estudios de TeI?
¿Y de su situación como grado según el Plan Bolonia? ¿Salen preparados los estudiantes de TeI para desempeñar un buen papel en el mercado laboral?
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